Empieza bien el año, sanando tus emociones


Una de las mejores maneras de comenzar un nuevo año es sanando nuestras emociones. Dicen los expertos, como el psicólogo español Òscar Asorey, que las emociones positivas, como la alegría y el amor, ayudan a mantenernos sanos, en tanto que las negativas, como el miedo y la tristeza, fomentan que enfermemos.

Por ello, es conveniente potenciar las primeras (que impactan nuestros sistemas inmunológico y neuroendocrino y optimizan los procesos biológicos de recuperación) y reducir las segundas (que nos pueden influir negativamente a través de mecanismos psicobiológicos y agravar un cuadro patológico ya existente o desencadenar uno nuevo). El equilibrio de las emociones y el organismo desemboca en una salud óptima, afirma en una entrevista con la agencia EFE.

 

Consejos prácticos para potenciar las emociones positivas

 

Según este especialista, las emociones positivas se pueden potenciar mediante acciones que nos resulten beneficiosas como “compartir una conversación agradable con alguien importante en nuestra vida, y también generando pensamientos positivos, por ejemplo enfocados en nuestras capacidades y potenciales para poder hacer frente a aquello que encontramos día a día”.

 

El experto ofrece algunos consejos prácticos para desarrollar y fortalecer en nuestra vida cotidiana cada una de las principales emociones positivas:

 

  • Alegría

De acuerdo con Azorey, debemos procurar mantenernos en contacto con personas que son importantes y con las que realizamos actividades que nos permiten sentirnos seguras, tranquilas y felices.

  • Interés

Busquemos la oportunidad de poner en marcha nuestras virtudes y habilidades. De esta manera, dispondremos de nuevos retos para disfrutar de esos pequeños o grandes logros que nos motivan a aprender y a buscar nuevas experiencias.

  • Amor

Es la emoción que tiene su esencia en las relaciones personales en las que procuramos un contacto más directo, más íntimo, en las que nos descubrimos experimentando sensaciones gracias a la presencia de la otra persona junto a nosotros, acota.

  • Serenidad

Se trata de la experiencia que se obtiene si somos conscientes de la acción que estamos realizando en ese preciso momento (una buena comida, un paseo) y se la alcanza cuando vivimos el presente, acompañado de bienestar, de placer.

  • Inspiración

Está muy asociada, indica el experto, a nuestra creatividad y se potencia animando a la mente a que se ponga en contacto con nuevas personas, lugares y experiencias, poniendo a trabajar nuestra imaginación e ingenio.

  • Gratitud

Compartir y experimentar la sensación gratificante de ser ayudado y ayudar, ofrecer y recibir. Mantengamos relaciones personales saludables dándonos la oportunidad de satisfacer, recíprocamente, las necesidades, inquietudes e ilusiones mutuas.

  • Diversión

Forma parte de la habilidad humana de dejarnos llevar por el humor, la sonrisa, los recuerdos agradables y los nuevos retos, y surge cuando nos encontramos con otras personas y somos capaces de proponer algo inesperado y vitalista, que nos haga disfrutar, ilusionarnos y vivir el presente de forma más intensa.

 

Además, agrega Òscar Asorey, “con un humor mejorado y una capacidad positiva para pensar, la persona está más dispuesta a mantener relaciones sociales saludables, compartiendo tiempo, espacio, conversación y afecto”.
Ya lo sabes, potenciar estas emociones que generan sensaciones agradables, placenteras y motivadoras, es proteger nuestra salud física y emocional.

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